Reflexión #225: Perdone Las Ofensas

Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá,
y Dios le dará vida. (1 Juan 5:16)

Ver a un hermano o hermana en Cristo desobedeciendo al Señor puede ser des-
corazonador. ¿Qué debe hacer uno con esos sentimientos de desilusión que llenan
el corazón?

Primero, nunca permita que otra persona lo distraiga de su relación con Dios.
Más bien, aférrese a la promesa de que Dios nunca le fallará, aunque otros le fa-
llen.

Segundo, ore por esa persona con la esperanza de que se vuelva a Cristo. Si
dicha persona ha hecho algo para lastimarle, perdónela y niéguese a sentir amar-
gura.

Tercero, obtenga consuelo del Espíritu Santo. Cuando le aflijan asuntos que
desagradan a Dios, recuerde que Él es su mayor fuente de estímulo y el único que
redimirá la situación.

Ore también por la persona que le desilusionó y entréguesela al Señor. Su Sal-
vador puede manejar la situación, de modo que no permita que se convierta en
una piedra de tropiezo en su corazón.

En su presencia… confíe en Él para restaurar al creyente.