*haz clic en el video arriba para reflexionar en la Palabra del Señor.
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” (2 Corintios 5:17)
Ningún pasado es demasiado oscuro ni ningún hábito es demasiado fuerte para el poder redentor del Señor. La Escritura nos enseña que la obra de Dios en nosotros no es una simple mejora superficial, sino una transformación profunda y radical desde adentro hacia afuera. Cuando entregas tus heridas, debilidades y errores al Creador, Él comienza a moldear tu carácter a imagen de Su gracia.
Abraza el proceso de tu renovación. No te detengas a mirar lo que fuiste, sino confía en lo que Su mano está haciendo en tu presente. Al permitir que el Espíritu Santo obre cada día en tu corazón, experimentas la libertad de caminar en una vida nueva, colmada de propósito y esperanza celestial.
Padre, transforma mi corazón y renueva mi interior; limpia mis errores y guíame a vivir plenamente la nueva vida que tienes para mí. En El Nombre de Jesús, Amén.