*haz clic en el video arriba para reflexionar en la Palabra del Señor.
“Alabad a Jehová, porque él es bueno; porque para siempre es su misericordia.” Salmos 136:1
El amor de Dios no es como el amor humano, que fluctúa según las circunstancias, que se enfría con el tiempo o que se agota cuando es puesto a prueba. Su amor es una constante inamovible en medio de un mundo que cambia sin parar. No importa cuántas veces hayas fallado, cuántas veces te hayas alejado o cuántas dudas hayan cruzado tu mente, su amor permanece intacto, firme y disponible para ti hoy.
Decir que su amor nunca falla no es solo una afirmación poética, es una declaración probada en cada página de la historia y en cada momento de tu propia vida. Hay una fidelidad en Dios que no tiene precedente ni comparación. Amarle es responder a algo que Él comenzó y que nunca ha dejado de sostener.
Señor, hoy quiero decirte con todo mi corazón que tu amor es lo más real que he experimentado. En los momentos donde todo falló, tu amor no falló. En las noches donde todo se apagó, tu amor siguió brillando. Gracias porque esa fidelidad no depende de mí sino de ti. Que vivir consciente de tu amor transforme cada área de mi vida y que nunca deje de maravillarme la profundidad de lo que sientes por mí. En el nombre de Jesús, amén.