*haz clic en el video arriba para escuchar este devocional.
“El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.” 1 Juan 4:8
Tres palabras que lo cambian todo. Dios es amor no es simplemente una frase poética o un concepto teológico; es la declaración más poderosa sobre la naturaleza de quien nos creó. No dice que Dios tiene amor, o que Dios da amor ocasionalmente. Dice que Él es amor en su esencia más profunda, en cada uno de sus actos, en cada momento de tu vida.
Ese amor no depende de tu desempeño ni de tus logros. No se agota cuando fallas, no disminuye cuando te alejas y no tiene condiciones que cumplir. Es un amor que buscó al ser humano aun cuando este le dio la espalda, y que entregó lo más precioso del cielo para restaurar lo que estaba perdido.
Padre, ayúdame a comprender la profundidad de tu amor, porque mi mente finita apenas puede abarcarlo. Gracias porque me amaste primero, sin merecerlo y sin condiciones. Que ese amor transforme la manera en que me veo a mí mismo y la manera en que trato a quienes me rodean. Quiero conocerte más, porque conocerte es conocer el amor verdadero. Que tu amor sea lo que guíe cada área de mi vida. En el nombre de Jesús, amén.